Bisexualidad, homosexualidad
WORLD PRIDE MADRID. RE-CUENTO Y ORGULLO
Qué bueno que las sexólogas ahora estemos en el World Pride en lugar de curando la homosexualidad. Bueno, seamos sinceras, también derramarríos de tinta sobre esto tiene su beneficio.
En estos días se levantan muchas voces sobre el World Pride, desde gente a la que igual les da igual los derechos LGTBI pero les fascina una fiesta, a homófobos reciclados, turistas… Con todo, me quedo con que en esta ciudad el arcoíris volaba por todas partes.
Gracias a los dioses, ha habido otras manifestaciones no tan centralistas, como el orgullo crítico y otros orgullos por los barrios de la capital castiza.
Con todo y con eso querría compartir varias fotografías mentales que me llevé de este WORLD PRIDE 2017.
Positivo; es hermoso ver la diversidad dentro de la diversidad, banderas de todos los lugares del mundo y de orientaciones sexuales específicas.
Es hermoso ver padres y madres sosteniendo el día la opción de sus hijos e hijas.
Es hermoso ver como personas con diversidad funcional empezaban a hacerse hueco.
Y aún es más hermoso que fueran dos mujeres- y realmente da igual que nos caigan bien o mal y de qué partido sean- (Manuela Carmena y Cristina Cifuentes) las que han abierto las fiestas.
Es hermoso también que gente del colectivo Bisexual, -que, junto a las Lesbianas (ya le daremos caña al género), es el más invisibilizado– fuera quien leyera el manifiesto.
Negativo; no es hermoso, sino que apesta, que hubiera comentarios bífobos a los compañeros y compañeros de la marea bisexual por parte del público, en este caso de hombres gays, de la índole: “ahí van las Biciosas”, “estos son los más listos, le dan a todo”.
Apesta, apesta a bifobia y a machismo. ¿Por qué? Los varones, en todas sus expresiones, pueden ocupar el espacio con sus cuerpos desnudos, pezoneras y tangas, heteros, homos… (porque da igual que sea por correr, que por el fútbol, que por el world pride: os sacáis la camiseta a la primera). Si lo hiciéramos las mujeres nos estaríamos buscando una violación o seríamos muy locas (mirad sino a las Femen).
Ellos pueden, desde el graciosismo gay y su chistocracia falocéntrica, decir si somos guapas o feas. Ellos pueden exhibir su cuerpo. Ellos pueden presumir de su sexualidad en cantidad, forma y número.
¿Os imagináis una mujer hetero, lesbiana o bi, desde el público: “mira ahí van los traga almohadas, que bien se lo montan en Chueca”?
Y aquí mi cuña para las compañeras lesbianas: la pluma posible, visible y aprobada es la pluma gay. A las mujeres no se les deja tener pluma, “son feas, machirulas y poco divertidas”.
Pero como dice Lucas Platero, no toda la masculinidad la tienen los hombres ni toda la feminidad la tienen las mujeres.
La ocupación de la palabra y del espacio es masculina. Sigue siendo un Gay Pride. Y si, amigos heteros, ¿estos días algunos os habéis sentido acosados por algunos chicos gays? Pues queridos, bienvenidos a nuestro mundo (el de las mujeres), esto es nuestro 24/7.
Apesta. Apesta a bifobia y a machismo. ¿Por qué? Sálvese el hombre gay que un día pudiera gustarle una mujer… agua bendita buscará. Podemos entender prácticas con dolor, con números de personas, con sustancias… pero ¿no que gusten dos o más géneros?
Machista, muy machista, sin machismo no habría LGTBI* fobia, porque hablamos de lo que un género puedo o no puede hacer.
Para la celebración se computaron 3 millones de personas. Pero se supone que las personas no heterosexuales ocupan entre el 10 y el 20% de la población.
¿Os imagináis esta concentración para el 8 de marzo? Porque el 50% del mundo son mujeres.
Hay quien dice es por el “pink shower”: lo gay da idea de alegría. Por el contrario, el “feminismo de abortos” es menos divertido.
Yo, en el recuento, me quedo con las ganas de aprender y de abrirnos a otras formas de ser, me quedo con gente joven que iba de la mano de sus padres, me quedo con militantes de toda la vida. Me quedo con la importancia de clamar al mundo la existencia del ser humano.
Así que para próximos años quiero ver más morado, más mujeres con pluma y sin pluma al frente, más mujeres mayores, más mujeres trans, más bisexuales y lesbianas al frente y los chicos… una mijina pa tras.
Nos vemos en las calles.
2 comentarios
Paco Rubio
Cuanta homofobia. Yo no iré atrás porque tú lo digas. Yo me quitaré mi camiseta cuando me de la gana. Y celebraré que tú seas libre de hacerlo. No pediré perdón por ser un hombre. Tampoco por ser marica.
Delfina Mieville
Gracias por escribir. Nadie tiene que pedir perdón, igual, si le apetece, repasar sus privilegios y la poca representación de otras identidades. Por ejemplo la poca representación de otras etnias/razas en el orgullo.