Tantra y sexología
Tantra, sexualidad y espiritualidad
Para empezar con otro ritmo la semana, hemos entrevistado a Luis Duro, sexólogo y coach. Quien después de una vida de economista dedicada a las finanzas, comenzó otra diferente con un mayor nivel de consciencia, que le llevó a diferentes países en Asia para formarse en tantra y taoísmo, y hacerse experto en coaching sexual.
1 – ¿Qué es el tantra?
El tantra es una ciencia, es algo que sólo se puede conocer desde la vivencia, no desde la razón. No es una filosofía, no acepta dogmas ni requiere fe, por lo que tampoco es una religión. Es vivir en el presente, en el aquí y en el ahora con total consciencia. Para poder experimentarlo se requiere una transformación personal. Es, básicamente, alcanzar lo divino a través de las cosas mundanas.
2- ¿Qué no es el tantra?
El tantra se entiende a veces de forma frívola. Tomamos de él sólo la parte sexual, y eso no es tantra. Todos los tratados de tantra se basan en conversaciones entre Shiva y Devi. El más conocido es el Vigyan Bhairav Tantra. Su traducción es ”Técnicas para ir más allá de la conciencia”. Ante las preguntas filosóficas de Devi, Shiva le da 112 sutras, 112 técnicas de meditación, de las cuales menos de media docena son sexuales. En Occidente nos hemos quedado exclusivamente con esa parte, y la hemos sacado de contexto.
3- ¿Cómo nos ayuda el tantra?
Es una forma de vida. Nos puede ayudar a vivir con consciencia, con alegría. A disfrutar de cada comida, de cada conversación, de cada momento en definitiva, y a vivir una sexualidad libre y plena.
4- Sexualidad más allá de la genitalidad es un concepto básico de sexología, ¿qué añade el tantra?
El sexo es un camino hacia lo divino, de modo que es el camino lo que hay que disfrutar. Sin expectativas, sin buscar el orgasmo, sin perseguir nada todo llega. Los genitales son una parte más de nuestro cuerpo. Es nuestro deseo y nuestro amor lo que va a hacer que se genere energía, y que se transforme en algo más elevado.
5- Lo masculino y femenino son términos a veces demasiado binarios, ya que en el fondo «quién dice qué es masculino y qué femenino». ¿Qué opinas sobre esto?
Los hombres y las mujeres tienen diferencias físicas y biológicas obvias. A partir de ahí, lo masculino debe ser lo referente al hombre y lo femenino lo referente a la mujer. Lo que ocurre es que a lo masculino y a lo femenino se les han atribuido socialmente conceptos que nada tienen que ver con ser hombre o mujer, pero que ya forman parte de los arquetipos de nuestro inconsciente colectivo, y que generan innumerables problemas.
6- ¿No crees que estamos pasando de la prohibición del sexo a la obligatoriedad sexual?
Entiendo que es normal que después de años de represión sexual se pase al otro extremo. El sexo es algo bueno, sano, algo que hay que vivir con alegría, sin cortapisas, sin miedos, pero falta educación, y seguirá faltando porque el sexo está extremadamente instrumentalizado. Llevará mucho tiempo cambiar eso, y sólo se podrá cambiar con educación.
7 – ¿Lo ves aplicable a parejas del mismo sexo?
Lo veo aplicable a dos personas que se amen, y que se deseen, cualquiera que sea su sexo biológico, como no puede ser de otra manera.
8 – ¿Qué te ha enseñado a ti como hombre?
Me ha enseñado a que hay que vivir la vida como un Zorba el Buda, como así lo definió Osho, disfrutando la vida a cada instante, dándonos los placeres que requiere nuestra parte física, y cuidando siempre nuestra parte espiritual.
9- Cómo llegaste tú al tantra?
A través de la curiosidad, aunque no sé si llegué yo, o llegó a mí. Pienso que hay cosas que llegan sólo cuando estás preparado para que te lleguen, y que sólo las ves cuando puedes mirar el mundo de manera diferente.
Desde la sexología nos puede interesar el tantra, que no es otra cosa que entender el encuentro sexual como algo más circular que lineal. Lejos de la prohibición o la obligación, sino cerca del cultivo.
Un espacio donde puedo vivir mi cuerpo y el de mi compañero-a como algo sagrado. Donde puedo entender en mi lo tierno, lo duro, lo intenso y lo suave.
Sería interesante ver como de lo binario podemos llegar a algo más. A seres que buscan completud en sí mismos-as. Donde la sexualidad empiece a ser algo más amplio y un capítulo principal en nuestra vida, no sólo un anexo prestado de lo urgente.
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