Deseo Sexual
Folla triste, pero folla
Vamos al gimnasio para quitarnos el estrés, para estar en forma. Salimos a dar un paseo para olvidar la bronca con el jefe. A yoga porque estoy triste. A boxeo para soltar el enfado. Puenting para sentir adrenalina. Y decimos, “hoy me da algo de pereza, pero me viene bien”.
Llegados a este punto me permito además el inciso sobre los “beneficios/daños colaterales” en sexualidad que tiene la adicción al gimnasio, ¿verdad que salimos agotados y agotadas, soltando endorfinas y lo que ya apetece es ducha y manta? Éste será otro artículo pero se están viendo consecuencias en las parejas por el exceso de deporte y musculación.
El ejercicio estimula la autoestima, segregamos muchas sustancias beneficiosas, y es completamente necesario pero, ¿por qué y para qué quieres siempre llegar agotado a casa? Para olvidarnos del estrés, de la angustia y del trabajo, para olvidarnos de la tripa y las cartucheras, olvidamos otras cosas…
¿Os acordáis de la primera juventud? Siempre estábamos estresados y al límite por los estudios, por el trabajo, porque nos agobiaban en casa… Pues justo por eso, cuando pillábamos al novio o la novia nos lo comíamos enterito, hasta con escayolas, en los portales, con brakets, en el coche…
¿Y ahora qué? ¿No te pone tu marido? ¿No te pone tu mujer? Pues si seguimos así no te vas a poner ni tu. Y no, no todo es la edad. Dinero llama dinero, pasión llama pasión.
Pero éste no es más que el prolegómeno para compartirte mi reflexión en el siguiente mensaje. Esperamos que el sexo sea sólo un ejercicio de esfuerzo y súper explosión, gimnástico, bonito y artístico. Por lo que tiene que corresponder a un único guión y a un único estado de ánimo y la excitación tiene que darse también en un determinado orden y de manera fílmicamente evidente.
¿Qué haces con las otras emociones? Esas que llevas al gimnasio, de copas, al monte, al cine, a terapia… ¿Follas esas emociones? ¿Y si no es «bonito»? ¿Y si lloras? ¿Y si mueves el estrés y la rabia con tu compañero o compañera? Con angustia, con miedo. Incluso si le dices… la verdad que hoy me tienes harta, vete a la cama y desnúdate que te voy a dar lo tuyo. Incluso si le compartes, hoy no se por qué tengo miedo.
Deja que tu cuerpo lo baile y tu amante (que puedes ser tu) te acompañe. Eso sí, haz que te acompañe, no que te aguante o te sufra. Que te acompañe y tenga su danza contigo.
No siempre será hacer el amor o follar duro o la gran fusión. Fusiones hay muchas y desde muchos lugares, sin embargo parece que hay sólo una y desde un único lugar.
Esto no es el gimnasio, ni te lo manda el médico. Si no tienes ganas no lo hagas. Pero con todo, folla con miedo, folla triste, pero folla.
2 comentarios
isa
y otra vez coito centrismoooooo!!
La falta de deseo, no es necesariamente falta de ganas de follar…Es falta de dejar sorprenderse, es desánimo, es ausencia de estar en nosotras /os y nuestros cuerpos…
El ritmo de vida capitalista está haciendo personas ausentes, desconfiadas y carentes de pasión, ilusión, donde se pone en el centro el follar como sinónimo de relación sexual satisfactoria…
Muchas incógnitas…
Folla si quieres, pero hazlo porque lo deseas, no por la NORMAAA
Delfina Mieville
Nadie dijo que follar sea «solo meterla». Como habrás visto en nuestros artículos nos alejamos bastante de coitocentrismo y la heteronormatividad. Con todo, si quieres dinos dónde has percibido esto y le damos una vuelta. Gracias