Deseo Sexual, Experiencias
El baile de la fusión. Las mentiras de la independencia. El cuerpo como experiencia.
“Soy tan mío, que puedo soltarme en ti”. “Yo decido tenerme entre tus brazos” Odyn Dupeyron
Podemos, para el orden mental del lector o lectora, dividir este artículo en dos partes, la mentira de la independencia por un lado y el cuerpo como experiencia por el otro. Empecemos con algunas ideas.
La independencia no existe. Es mentira. El sistema post-capitalista necesita de personas que se crean que son frágiles por sentir, dependientes por buscar contacto. De modo que lo peor que puede existir ahora en el mundo es “una persona dependiente”. Estamos culpabilizando a los seres humanos -que son seres sintientes- de los males sociales. Eres dependiente vs la sociedad no prima en cuidados, tienes ansiedad vs el sistema no te da continuidad laboral, se te va a pasar el arroz por lo tanto no eres una mujer completa vs encontrar estabilidad laborar.
Como diría Marcela Lagarde lo que podemos lograr son ciertos grados de autonomía. Pero olvídate y deja de castigarte, somos dependientes. Además este sistema utiliza de maravilla la idea de “el desapego budista” para fortificar su sistema de “independencia”. Claro, así vendemos más packs para gente sola, más medicinas para gente sola… parches para la desolación.
Siguiente premisa, el apego tiene una educación de porquería. Crecemos en el apego neurótico con dos versiones básicas: ansioso (quiéreme, quiéreme, quiéreme) y evitativo (quiéreme tu, quiéreme mucho, pero yo me voy). No te engañes, ninguno de los dos es independiente.
Antes y aún hoy, las mujeres éramos educadas más en el ansioso y los hombres en el evitativo. Ahora creamos ejércitos de evitativos y evitativas disfrazados de independientes. El problema no es la dependencia, es la forma del contacto. Como contactamos con nosotras-os y con los demás y con el entorno. ¡Aja! Sí, has llegado al tema, estamos desconectados. Y algo que se suponía dado no pasa, la conexión. Nos hemos vuelto patosos y patosas emocionales y sexuales. No estoy en mí, no estoy en ti. Estoy a medias en todo.
Todo esto está muy bien desde lo teórico, pero el otro día tuve una experiencia que me hizo ver lo real de todo esto. El otro día me abandoné a las manos de una maestra del masaje thai, mi amiga Beatriz Bernal (Asociación Internacional de Yoga y Ayurveda). «Me abandoné» significa confianza, me abandoné significa que por una vez me abrí al placer de recibir, sin resistencias, viviendo la plenitud del contacto y de la experiencia.
Me sorprendió la habilidad de su tacto. Más allá de la técnica, me di cuenta del Con-Tacto. El cuerpo es la experiencia del aquí y el ahora. Yo creía que era más fácil el contacto entre personas semejantes, pero la experiencia (mi formación en ejercicios de cuerpo, la danza, la Gestalt) me hace ver que para el contacto lo único que se necesita es eso, el contacto. Estoy en mi y puedo estar en ti. Entonces, ¿cómo amamos, escuchamos, tocamos tan mal?
En este caso la experiencia se dio porque ella estaba cien por cien en mi y yo cien por cien en ella. Obviamente en los encuentros sexo-sociales parece más difícil. Porque el contacto es un tercer estado: nosotros-as. Y en ese estado, se da la escucha. De las respiraciones, de las pieles, de los músculos y de las emociones. En esta experiencia nada genital pero tan global, vi ese “clic”, de “puede ser tan fácil”. Y creo humildemente que vamos como pollos sin cabeza buscando estímulos relámpago y nos olvidamos del sentir, de las sensaciones.
Entonces si hay contacto hay fusión, y es maravilloso. Y si es pleno y maravilloso, puedo retirarme en mi, en mis sensaciones, y más adelante abrirme a otro encuentro. Fusión, individuación, contacto, retirada, yo – nosotros- yo..
Beatriz siempre me dice “escúchate”. Espero aprender a hacerlo y abrirme a millones de experiencias. Con todo, creo que nos estamos olvidando de la sensibilidad y del amor por la belleza. Y tenemos miedo, miedo a que tú de verdad entres en mi y yo a de verdad entrar en ti.
Porque claro, somos tan independientes…
3 comentarios
Bea Bernal
Gracias Del por esas palabras tan lindas y acertadas! Has descrito perfectamente todo lo que implica un masaje y por tanto el contacto con el otro. Escuchar y sentir.Tan básico como maravilloso…
SOFIA
Superbonito y muy significativo, eso del apego ansioso y el evitativo me ha llegado….
Cierto que con el masaje thai acabas escuchandote….
Delfina Mieville
¡Muchas gracias a las dos por vuestras palabras! El apego el apego… Qué de vueltas nos trae…