Asexualidad
12 REFLEXIONES SOBRE ASEXUALIDAD. SEGUNDA PARTE
En el capítulo anterior hablábamos de categorías sexuales y el discurso asexual (de que recomiendo la lectura de la web AVENes para su mayor comprensión). Los seres humanos somos seres sexuados y sexuales, con múltiples variantes. ¿Entonces?
4.-Derecho a no ser sexual. Con la sexualidad nos seguimos moviendo entre el pecado, la prohibición y la patología por un lado, y por el otro por el capitalismo sexual, esto es, consumir mucho sexo y de una determinada manera (jerarquías sexuales). Por lo que, podemos confundir la verdadera libertad sexual, con obligación a tener sexo. Esta libertad en cambio incluye el derecho a decir que no, a no tener que responder a un mandato sexualizador y genitalizante o a colocarse en otro lugar es poderoso ya que tiene que ver con la autenticidad individual. Pero esto no es asexualidad.
5.-Perfiles de personalidad y sexualidad. Es difícil, tanto como profesionales como seres sintientes, elegir entre “patologizar” y “desentendernos de todo”. No nos asustemos; “el veneno está en la medida”.
En la sexualidad se nos refleja también gran parte de nuestro ser, a veces es catártico, otras está bloqueado, en otras salen miedos, etc. Tanto en sexología como en psicología, como en muchas corrientes que tienen que ver con el ser humano y la sociedad, se estudian perfiles de personalidad.
Todos y todas tendemos a movernos entre extremos de – por ejemplo- perfiles más ansiosos y perfiles más depresivos. Personas más racionales y más emocionales. A veces en sexología nos encontramos correlaciones entre perfiles y dificultades sexuales o preferencias. A veces personas más controladoras tienen más dificultad para entregarse y para dejarse hacer. Personas más depresivas con llegar al orgasmo, más ansiosas con la concentración. Personas híper-racionales con verbalizar emociones complejas…
Todos somos un poco de todo, y más hoy en día, que quién no ha tenido un ataque de ansiedad, o ha pasado por una fase depresiva. Pero los seres humano somos seres sexuales- no genitales- y seres afectivos.
La total – subrayemos total y sempiterna- ausencia y desinterés por el contacto humano físico y emocional (si no es deseo inhibido o semejante) limita con perfiles psicológicos clínicos (espectro autista por ejemplo, asperger etc.) no por ello menos funcionales, pero que merecerían un espacio de análisis propio.
6.-Visibilización. La estrategia de Visibilización, al menos de este artículo ( “20 retratos de la nueva juventud asexual” ) ha sido muy interesante, además con categorías tan bien atadas y con un símbolo tan bueno o como un AS de la baraja francesa. Sí, así es, según el grado o tipo de asexual que se es, se identifica con un tipo de As, si eres As de corazones eres asexual, pero no arromántico (tema que ahora veremos), si eres As de Diamantes eres Asexual y Aromántico (Demisexual) excepto en contadas ocasiones o cuando sientes algo muy profundo hacia alguien. As de Picas para los aromáticos y asexuales, no sienten ningún tipo de atracción romántica ni sexual por ningún género. Y As de Tréboles, en estado de definición.
Permitamos un poco de cinismo (no hacia la asexualidad sino a la puesta en escena). Llama mucho la atención que, en los últimos anuncios de asexualidad, la imagen que se preste sean de personas menores de 20, del primer mundo y con una estética “emo- gótica”. Parece que volviera la moda de lo etéreo angelical – pero sexy y deseable- de ninfos, ninfas y efebos. Ese halo de languidez, sublime tan bello que diera respeto “mancharlo” con algo llamado sexo.
De hecho recuerda a la amistad romántica propia del s.XIX, con alguna semejanza a los matrimonios bostonianos, y muy semejante a nuestros enamoramientos de amistad en la juventud y adolescencia (cuando, si tu mejor amiga no te saludaba en el patio, o tu mejor amigo jugaba más con otro, te suponía dolor y alguna forma de celos pre románticos). Parecido como no, a lo que hacia intuir Virginia Wolf hacia su cuñada. Incluso, en términos de telefilme existen estas representaciones. ¿Nos hemos inventado algo? La amistad Romántica siempre existió, así como lo cita muy correctamente “El príncipe Lila”. De hecho si estableciéramos lazos afectivo y formas de ternura con otras personas además de la pareja, seríamos más plenos emocionalmente y más fuertes en los duelos.
7.- No es una nueva revolución. La asexualidad No parece contestar a la presión de una sexualidad heterocéntrica y patriarcal, como, recordemos dos siglos atrás con las “huelga del útero” de muchas mujeres que se negaron a tener relaciones sexuales. El problema no es que estemos en una sociedad que sexualice todo, sino que mercantilice la sexualidad. El origen de esto y aún más grave- hijo del género- es que unas personas tengan una jerarquía sexual superior y que unas personas puedan ser deseantes y otras sólo deseadas, que no se puede tener derecho al propio cuerpo, o que la violación siga siendo un arma de guerra. El que la sexualidad se jerarquice es lo que hace que se use para el marketing o el consumo (desde la prostitución a la venta de un coche). Donde el sexo “parece la resolución de acciones exitosas” – soy un varón de éxito aunque sea feo tengo un coche y una mujer joven al lado- como indicador de triunfo. Donde además se hipersexualiza a menores de edad. Sería interesante promover una sexualidad-es, con sus grises – que no fuera mercantilizada.
8.- Mercado, sexualidad e identidad. Esta mercantilización ha ocurrido con muchos cuerpos, sobre todo femeninos, de modo perverso y en los últimos años el mercado ha visto otro nicho, la homosexualidad masculina. Existe todo un mercado de gimnasios, ropa y vacaciones que ha bebido de la identidad gay masculina, si es que no ha fomentado su creación. La sexualidad lesbiana ha sido menos «interesante» en este sentido. El mercado es en sí una partida muy endogámica.
2 comentarios
Esperanza
El placer es absolutamente subjetivo ¿por qué se les hace tan difícil creer que existimos personas a las cuales no nos gusta o no nos interesa la actividad sexual? No somos seres reprimidos, al contrario no tenemos nada que reprimir y nos haría mucho daño tratar de imponernos algo que no necesitamos ni deseamos.
Se puede amar sin desear poseer sexualmente al objeto amado. Si el sexo fuera la principal fuente de amor y placer. ¿Cómo comprender el amor maternal? ¿el amor de amistad e incluso el amor romántico platónico?
El problema aquí es de incomprensión puesto que nosotros percibimos las relaciones emocionales y el placer de maneras distintas. Sinceramente yo no los entiendo a ustedes y parece que tenemos el problema a la inversa.
Delfina Mieville
Estimada,
Creo que no ha leído todo el artículo. O bien ha tomado la reflexión de que todos los seres humanos son sexuados(geniatalia) y sexuales por la afirmación de que no exista la ausencia de deseo. Tampoco creo percibiera el cuestionamiento de que en sí no es una orientación del deseo porque partimos de la ausencia del deseo.
Más que el entendimiento lo importante es la comprensión.
Partimos de que el planteamiento en los medios que se está dando sobre la asexualidad es erróneo en su base, no que no existan personas con poco o nulo deseo, (falta de interés estímulo, etc. que convive en una sociedad hipersexual). Como ha sido tan generosa de compartir su vivencia conmigo la animo a seguir leyendo y compartiendo para un mutuo aprendizaje.
¡Gracias!